Diario de Avisos
Sigue en aumento la pérdida de arena de las dunas de Maspalomas debido a la actuación humana.
La disminución de aportes de arena en las Dunas de Maspalomas, determinada fundamentalmente por la actuación humana, es cada año mayor en esta costa del sur de Gran Canaria, según alerta el doctor en Biología por la Universidad de la isla Luis Hernández Calvento.
Durante los últimos cuarenta años el sistema dunar ha sufrido en su conjunto una "enorme" transformación derivada del desarrollo urbanístico de los alrededores, fundamentalmente por la zona turística de Playa del Inglés, señaló Hernández.
El levantado una urbanización de 25 metros de altura a nivel del mar -explicó- ha conseguido bloquear aportes sedimentarios, y por otro lado, transformar las condiciones de los vientos. Estos paralizan la regeneración natural del sistema mientras que, sin embargo, en otros puntos se registra un aumento de los aportes, con lo que se produce, en palabras del experto, un "robo de arena". "Hay partes donde la arena ya no se mueve y hay otras en las que lo hace demasiado rápido, y como no hay nuevos aportes se está perdiendo, e incluso aparecen unos materiales que ni siquiera estaban clasificados", precisó.
El sistema pierde arena desde su zona de acceso, con lo que se quiebra lo que era un ciclo cerrado que se inicia en la Playa del Inglés, donde se producía la entrada de arena, que luego se convertía en dunas, atravesaba todo el sistema y volvía a salir por la Playa de Maspalomas, donde las corrientes del suroeste se encargaban de devolverla a la Playa del Inglés. Una de las anomalías demostradas es la apertura en parte del circuito, que determina que salga más arena de la que entra, con lo cual se rompe el equilibrio del aportes y pérdidas.
"Hay partes donde la arena ya no se mueve y hay otras en las que lo hace demasiado rápido, y como no hay nuevos aportes se está perdiendo, e incluso aparecen unos materiales que ni siquiera estaban clasificados", precisó